
Título: La cebra Camila
Autor: Marisa Nuñez
Ilustrador: Óscar Villán
Editorial: Kalandraka, Pontevedra, 2000, 1ª ed.
Edad en la que me baso para realizar este análisis: 3 a 4 años
“Allá donde
se acaba el mundo, en el país donde da la vuelta el viento vivía una pequeña
cebra llamada Camila. Como en aquel lugar el viento era tan travieso, Camila
tenía que andar con mucho cuidado para no perder su vestimenta”.
Así
comienza este bonito cuento sobre la cebra Camila que, por culpa del viento
bandido, perdió las rayas de su vestido. Pero gracias a la ayuda de muchos
personajes (una serpiente, un caracol, una cigarra, una araña…) que fue
encontrando en su camino, esta pequeña cebra recuperó sus rayas y perdió la
pena. He elegido este cuento, porque creo que en él invita a los niños a sentir
diferentes emociones, a ayudarles a estimular su imaginación, a ponerles en el
lugar de los personajes y comenzar una aventura con ellos. Es un libro en el
que el niño puede sentirse identificado con la cebra Camila, los animalitos que
van saliendo con los niños que tiene a su alrededor y la mamá cebra con su
propia madre.
Su autora, Marisa Núñez nació en Sarriá, Lugo, en
1961. Es profesora de Educación Infantil, escritora y editora dentro de la
Editorial OQO. Especialista en literatura infantil, ha escrito versiones de
cuentos tradicionales y ha publicado cuentos propios, como “La cebra Camila” de
la Editorial Kalandraka.
Algunos de
sus cuentos más conocidos son “La princesa de Trujillo”, “Mister cuervo” (bajo
el seudónimo de Luisa Morandeira) y “Cocorico”. Con la Editorial OQO publicó
“Chocolata”, que fue premiada con el Premio Internacional de Literatura
Infantil en 2007 de la Fundación Espace Enfants de Suiza.
Su
Ilustrador: Óscar Villán, nació en
Orense en 1972. Licenciado en Bellas Artes, su primer trabajo de ilustración para el público infantil,
titulado “El pequeño conejo blanco”, editado por KALANDRAKA, recibió el Premio
Nacional de Ilustración 1999. Asiduo
colaborador en la Editorial Kalandraka, ha publicado obras como las de la
colección para niños de 0 a 3 años “De la cuna a la luna”, junto a Antonio
Rubio.
Esta
colección, que ya cuenta con 8 títulos, incluye libros como “Cocodrilo”,
“Pajarita de papel” o “Luna”. Todos ellos son cuentos para ser recitados o
cantados. Son pequeños poemas acumulativos en los que los niños aprenden los
números o los colores y disfrutan de las ilustraciones sencillas y divertidas
que les van mostrando. Son libros de pequeño tamaño, muy manejables por ellos y
que ayudan a padres y educadores a encontrar un rato para el juego, la música y
la lectura compartida.
Como futura maestra de educación infantil, me parece que es un libro para niños
de 3-4 años, las ilustraciones de Oscar Villán son muy coloridas, divertidas y
llaman la atención de los niños, creo que todo esto hará despertar su
imaginación y será un gran estimulo para su desarrollo. Como se ven en las
fotografías son lo suficientemente claras para que los niños puedan seguir la
historia perfectamente. En mi opinión el tamaño de la letra me parece el
adecuado, y mantiene bastante equilibrados los espacios entre palabras y
párrafos.
El formato es de tapa dura de un tamaño pequeño cuadrado de 20x20cm. Creo que es un libro que por su manejabilidad se adapta a niños de 3 años, la ilustración de la portada es bastante atractiva y original, de la maravillosa cebra Camila.
Es un
libro que pone mucho énfasis en los sentimientos, en la expresión de las
emociones y el descubrimiento por ellos mimos de todo lo que les rodea. Los receptores
de mi cuento son niños de 3-4 años, según señala Piaget se encuentran en la etapa
simbólica o de representación preoperatoria, esta etapa está marcada por el
egocentrismo (la cebra Camila es el centro de todo lo que ocurre). El niño con
3 años anima objetos y animales y acepta que hablen y actúen como personas. Es
una historia en la que ninguno de los personajes con los que se va encontrando
por su camino, quería ver a Camila llorar y por eso la ayudan con lo que
pueden. A medida que va recuperando sus rayas perdidas gracias a los personajes
que se va encontrando por el camino, van disminuyendo sus lagrimas de pena, por
lo cual crea una especie de emoción en los niños por saber que pasara al final
cuando ya solo tenga una lágrima de pena. Es un libro en el que se pueden
sentir identificados en el aspecto de ser más autónomos, Camila tiene una
cierta autonomía de la madre y sabe desenvolverse perfectamente socializándose con
los demás animalitos para resolver su problema. Camila soñaba con tener
libertad. En el párrafo del final se refleja perfectamente que la madre no está
enfadada y que se siente orgullosa de su hija porque quiere ser más independiente,
más autónoma y quiere descubrir todo lo
que le rodea por ella misma.
Se trata de una
estructura lineal donde se empieza con el planteamiento de la historia, donde
la cebra Camila sin hacer caso a su madre, sale de casa sin calzones ni
tirantes , y por arte de malos vientos pierde siete rayas de su
vestimenta, dejando de ser una cebra listada convirtiéndose en una
mula blanca, continua con el nudo que es la parte donde aparecen
todos los personajes ayudándola, y, por último el desenlace cuando se reencuentra
con la madre.
Es probable que algunos niños se sientan
identificados con la cebra Camila, porque cuando son pequeños tienen muchas
ganas de crecer y de sentir esa libertad y autonomía y no hacer muchas veces
caso a sus padres, sin pensar en las consecuencias, que en este caso le
provocan mucha pena por perder las rayas de su vestimenta.
Tiene un
toque poético, cuando dice: “porque el viento bandido se ha llevado las rayas
de mi vestido”, esta estrofa va aumentando a lo largo del libro según se va
encontrando con todo los personajes, siendo cada vez más sonora y más
repetitiva, haciendo que los niños la vayan entendiendo mejor sobre la marcha y
fomenten la participación en la narración, siendo así más divertida. En los
niños de 3 años no deben faltar las repeticiones, al niño le gustan y el
reencontrarlas a lo largo del relato, le confiere el gusto por lo ya conocido.
Después de
haber analizado el libro en profundidad, me parece un buen cuento para trabajar
con niños de 3- 4 años. Considero que es un libro muy completo y estoy segura
que como futura maestra lo usaría en el aula por la cantidad de temas tan
cercanos a la realidad evolutiva de niños de 3- 4 años. Por su personaje
principal, el niño puede perfectamente sentirse identificado con la cebra Camila,
los demás animales con los niños que tiene a su alrededor o a la mama cebra con
su propia mama. Por otro lado, todas las ilustraciones son muy originales
haciendo que llame la atención y despierte ternura en los niños. En definitiva,
podría dar lugar a una estupenda actividad para trabajar todos estos aspectos
con los pequeños.
Etapas de desarrollo cognitivo según Piaget



Hola Natalia,
ResponderEliminarCreo que ahora tu actividad 1 esta fenomenal.
Los cambios que has realizado como elegir una edad concreta (3 años), un solo curso de infantil y analizar el análisis del libro en función de esa edad, tal y como te había comentado Irune hace que la actividad quede más clara, ya que había aspectos de la obra que son más adecuadas para una edad que para otra.
Veo que en tus modificaciones has argumentado los momentos evolutivos del niño que en tu anterior actividad estaba un poco cojo. Ahora queda todo mucho mas claro.
También has incluido una bibliografía que antes no tenías.
Enhorabuena por tu trabajo Natalia, ahora esta mucho mejor.
Un saludo
María M.
Muchas gracias Maria!!
EliminarBien anotado, María.
EliminarPerfecto.
ResponderEliminarHola Natalia,
ResponderEliminarHe leído tanto tu primera entrada como ésta con las correcciones que te propuso Irune y creo que has hecho todas las modificaciones oportunas hasta dejarlo perfecto!
Yo, igual que tu, empecé el curso con una concepción de la literatura infantil bastante equivocada, enfocada a trasmitir valores y aprendizajes... Pero después de todo el trimestre me he dado cuenta de que este enfoque tiene poco sentido... Pues estaríamos perdiendo el principal valor de la literatura infantil, que es entretener y despertar el gusto por la lectura en los más pequeños.
Por otro lado, también hemos aprendido a fijarnos muy bien en las características evolutivas del niño a la hora de elegir un cuento. Los niños se deben sentir reflejados e identificados con los personajes y sus sentimientos. Y cada sentimiento tiene una edad concreta en la que tiene sentido que aparezca en los cuentos, y querer correr y hablarles de la empatía por ejemplo, antes de tiempo, no sirve para nada ni tendría ningún resultado.
En esta entrada que has hecho has reflejado a la perfección todo esto: has hablado de sentirse identificados con la cebra, con sus emociones, de que se adapta a la realidad evolutiva del niño, y has eliminado todo lo relacionado al fin educativo y aleccionador del cuento.
Sin duda este es un cuento precioso, ¡por algo lo incluímos en la biblioteca de aula que hicimos en el bloque 5!
Un saludo.
Irene