martes, 12 de mayo de 2015

Corrección del análisis bloque 1 "LA CEBRA CAMILA"






Título: La cebra Camila
Autor: Marisa Nuñez 
Ilustrador: Óscar Villán 

Editorial: Kalandraka, Pontevedra, 2000, 1ª ed.
Edad en la que me baso para realizar este análisis: 3 a 4 años

“Allá donde se acaba el mundo, en el país donde da la vuelta el viento vivía una pequeña cebra llamada Camila. Como en aquel lugar el viento era tan travieso, Camila tenía que andar con mucho cuidado para no perder su vestimenta”.

Así comienza este bonito cuento sobre la cebra Camila que, por culpa del viento bandido, perdió las rayas de su vestido. Pero gracias a la ayuda de muchos personajes (una serpiente, un caracol, una cigarra, una araña…) que fue encontrando en su camino, esta pequeña cebra recuperó sus rayas y perdió la pena. He elegido este cuento, porque creo que en él invita a los niños a sentir diferentes emociones, a ayudarles a estimular su imaginación, a ponerles en el lugar de los personajes y comenzar una aventura con ellos. Es un libro en el que el niño puede sentirse identificado con la cebra Camila, los animalitos que van saliendo con los niños que tiene a su alrededor y la mamá cebra con su propia madre.

Su autora, Marisa Núñez nació en Sarriá, Lugo, en 1961. Es profesora de Educación Infantil, escritora y editora dentro de la Editorial OQO. Especialista en literatura infantil, ha escrito versiones de cuentos tradicionales y ha publicado cuentos propios, como “La cebra Camila” de la Editorial Kalandraka.
Algunos de sus cuentos más conocidos son “La princesa de Trujillo”, “Mister cuervo” (bajo el seudónimo de Luisa Morandeira) y “Cocorico”. Con la Editorial OQO publicó “Chocolata”, que fue premiada con el Premio Internacional de Literatura Infantil en 2007 de la Fundación Espace Enfants de Suiza.
Su Ilustrador: Óscar Villán, nació en Orense en 1972. Licenciado en Bellas Artes, su primer trabajo de ilustración para el público infantil, titulado “El pequeño conejo blanco”, editado por KALANDRAKA, recibió el Premio Nacional de Ilustración 1999.   Asiduo colaborador en la Editorial Kalandraka, ha publicado obras como las de la colección para niños de 0 a 3 años “De la cuna a la luna”, junto a Antonio Rubio.
Esta colección, que ya cuenta con 8 títulos, incluye libros como “Cocodrilo”, “Pajarita de papel” o “Luna”. Todos ellos son cuentos para ser recitados o cantados. Son pequeños poemas acumulativos en los que los niños aprenden los números o los colores y disfrutan de las ilustraciones sencillas y divertidas que les van mostrando. Son libros de pequeño tamaño, muy manejables por ellos y que ayudan a padres y educadores a encontrar un rato para el juego, la música y la lectura compartida.




Como futura maestra de educación infantil, me parece que es un libro para niños de 3-4 años, las ilustraciones de Oscar Villán son muy coloridas, divertidas y llaman la atención de los niños, creo que todo esto hará despertar su imaginación y será un gran estimulo para su desarrollo. Como se ven en las fotografías son lo suficientemente claras para que los niños puedan seguir la historia perfectamente. En mi opinión el tamaño de la letra me parece el adecuado, y mantiene bastante equilibrados los espacios entre palabras y párrafos.
El formato es de tapa dura de un tamaño pequeño cuadrado de 20x20cm. Creo que es un libro que por su manejabilidad se adapta a niños de 3 años, la ilustración de la portada es bastante atractiva y original, de la maravillosa cebra Camila.

Es un libro que pone mucho énfasis en los sentimientos, en la expresión de las emociones y el descubrimiento por ellos mimos de todo lo que les rodea. Los receptores de mi cuento son niños de 3-4 años, según señala Piaget se encuentran en la etapa simbólica o de representación preoperatoria, esta etapa está marcada por el egocentrismo (la cebra Camila es el centro de todo lo que ocurre). El niño con 3 años anima objetos y animales y acepta que hablen y actúen como personas. Es una historia en la que ninguno de los personajes con los que se va encontrando por su camino, quería ver a Camila llorar y por eso la ayudan con lo que pueden. A medida que va recuperando sus rayas perdidas gracias a los personajes que se va encontrando por el camino, van disminuyendo sus lagrimas de pena, por lo cual crea una especie de emoción en los niños por saber que pasara al final cuando ya solo tenga una lágrima de pena. Es un libro en el que se pueden sentir identificados en el aspecto de ser más autónomos, Camila tiene una cierta autonomía de la madre y sabe desenvolverse perfectamente socializándose con los demás animalitos para resolver su problema. Camila soñaba con tener libertad. En el párrafo del final se refleja perfectamente que la madre no está enfadada y que se siente orgullosa de su hija porque quiere ser más independiente, más autónoma y quiere descubrir todo lo que le rodea por ella misma.




Se trata de una estructura lineal donde se empieza con el planteamiento de la historia, donde la cebra Camila sin hacer caso a su madre, sale de casa sin calzones ni tirantes , y por arte de malos vientos pierde siete rayas de su vestimenta, dejando de ser una cebra listada convirtiéndose en una mula blanca, continua con el nudo que es la parte donde aparecen todos los personajes ayudándola, y, por último el desenlace cuando se reencuentra con la madre.
  
Es probable que algunos niños se sientan identificados con la cebra Camila, porque cuando son pequeños tienen muchas ganas de crecer y de sentir esa libertad y autonomía y no hacer muchas veces caso a sus padres, sin pensar en las consecuencias, que en este caso le provocan mucha pena por perder las rayas de su vestimenta.

Tiene un toque poético, cuando dice: “porque el viento bandido se ha llevado las rayas de mi vestido”, esta estrofa va aumentando a lo largo del libro según se va encontrando con todo los personajes, siendo cada vez más sonora y más repetitiva, haciendo que los niños la vayan entendiendo mejor sobre la marcha y fomenten la participación en la narración, siendo así más divertida. En los niños de 3 años no deben faltar las repeticiones, al niño le gustan y el reencontrarlas a lo largo del relato, le confiere el gusto por lo ya conocido. 




Después de haber analizado el libro en profundidad, me parece un buen cuento para trabajar con niños de 3- 4 años. Considero que es un libro muy completo y estoy segura que como futura maestra lo usaría en el aula por la cantidad de temas tan cercanos a la realidad evolutiva de niños de 3- 4 años. Por su personaje principal, el niño puede perfectamente sentirse identificado con la cebra Camila, los demás animales con los niños que tiene a su alrededor o a la mama cebra con su propia mama. Por otro lado, todas las ilustraciones son muy originales haciendo que llame la atención y despierte ternura en los niños. En definitiva, podría dar lugar a una estupenda actividad para trabajar todos estos aspectos con los pequeños.


Apuntes de Literatura Infantil tema 1
Etapas de desarrollo cognitivo según Piaget


5 comentarios:

  1. Hola Natalia,

    Creo que ahora tu actividad 1 esta fenomenal.

    Los cambios que has realizado como elegir una edad concreta (3 años), un solo curso de infantil y analizar el análisis del libro en función de esa edad, tal y como te había comentado Irune hace que la actividad quede más clara, ya que había aspectos de la obra que son más adecuadas para una edad que para otra.

    Veo que en tus modificaciones has argumentado los momentos evolutivos del niño que en tu anterior actividad estaba un poco cojo. Ahora queda todo mucho mas claro.

    También has incluido una bibliografía que antes no tenías.

    Enhorabuena por tu trabajo Natalia, ahora esta mucho mejor.


    Un saludo

    María M.

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  2. Hola Natalia,

    He leído tanto tu primera entrada como ésta con las correcciones que te propuso Irune y creo que has hecho todas las modificaciones oportunas hasta dejarlo perfecto!

    Yo, igual que tu, empecé el curso con una concepción de la literatura infantil bastante equivocada, enfocada a trasmitir valores y aprendizajes... Pero después de todo el trimestre me he dado cuenta de que este enfoque tiene poco sentido... Pues estaríamos perdiendo el principal valor de la literatura infantil, que es entretener y despertar el gusto por la lectura en los más pequeños.

    Por otro lado, también hemos aprendido a fijarnos muy bien en las características evolutivas del niño a la hora de elegir un cuento. Los niños se deben sentir reflejados e identificados con los personajes y sus sentimientos. Y cada sentimiento tiene una edad concreta en la que tiene sentido que aparezca en los cuentos, y querer correr y hablarles de la empatía por ejemplo, antes de tiempo, no sirve para nada ni tendría ningún resultado.

    En esta entrada que has hecho has reflejado a la perfección todo esto: has hablado de sentirse identificados con la cebra, con sus emociones, de que se adapta a la realidad evolutiva del niño, y has eliminado todo lo relacionado al fin educativo y aleccionador del cuento.

    Sin duda este es un cuento precioso, ¡por algo lo incluímos en la biblioteca de aula que hicimos en el bloque 5!

    Un saludo.

    Irene

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